Este año he tenido la suerte de disfrutar de alumna de prácticas. Siempre me ha parecido una experiencia muy enriquecedora:
- para mis alumnos,
- también para los que empiezan que necesitan ese contacto con la realidad de las aulas
- y por supuesto para mí, ya que es un ejercicio de reflexión de la propia práctica educativa.
Como Santi llegó en pleno proceso de gusanos de seda y llevaba desde el curso pasado, con la idea de realizar un proyecto sobre ellos, se lo planteé, le pareció buena idea y se puso manos a la obra, preparando materiales y recursos preciosos, que los niños están disfrutando y con los que han aprendido muy motivados.









